CLIO RENAULT SPORT 2.0 16V
Nada mas entrar en el Clio comenzamos a respirar un ambiente racing que nos acelera ligeramente el pulso. Detalles como el volante en neopreno vuelto, asientos envolventes tapizados en piel-alcántara con bordado RENAULT SPORT o el pedalier deportivo nos hacen presagiar que el viaje va a ser de lo mas excitante. |
![]() |
![]() |
Giramos la llave y ponemos en marcha sus 172 CV. El sonido es muy suave y a penas se percibe vibración, y ya con ganas de probar todo su potencial nos dirigimos a un conocido puerto de la provincia de Toledo. |
Empezamos a "pisarle" y el régimen de giro parece no tener fin. Hasta las 3.500 rpm se muestra como un motor de lo mas corriente, pero pasada esa frontera sentimos una patada brutal que lo catapulta hasta las 7.000 como si de un misil se tratase, cambiando radicalmente el sonido. Es destacable que no deja de empujar con fuerza hasta el corte, ni tan siquiera en las zonas con pendiente pronunciada. |
|
![]() |
Ya en curvas es cuando ponemos a prueba su comportamiento. La frenada es bastante buena y nos permite apurar con seguridad a pesar de que el ABS entra en funcionamiento antes de lo que nos gustaría. La dirección es muy precisa y el tren trasero aguanta los giros sin rechistar, mostrándose algo juguetón en los cambios de apoyo mas rápidos. Además, el bastidor está a la altura y allá donde apuntemos el volante llevamos el coche sin problemas, lo que aumenta aún mas la confianza para elevar el ritmo. |
Tras llegar al final del tramo comprobamos que la frenada sigue siendo igual de efectiva que al principio sin mostrar síntoma de fatiga. Como conclusión decir que estamos ante uno de los GTI's mas divertidos y efectivos, sobre todo en zonas reviradas donde se defiende como pez en el agua. |
![]() |
Nos subimos en la versión de rallyes. El interior conserva la mayor parte de sus elementos, a excepción de la moqueta y el radiocasete. El ABS se ha suprimido, y para sustituir el repartidor electrónico de frenada se ha instalado un repartidor mecánico regulable desde el habitáculo. El puesto de conducción baja unos centímetros con respecto al de serie. |
|
![]() |
La unidad que probamos incorpora amortiguación Proflex regulable a 3 vías: Una en extensión y dos en compresión a alta y baja frecuencia, lo que permite jugar con diferentes reglajes en función del trazado y la calidad del asfalto. Además, incorpora una línea de escape Gr. N, embrague cerámico y palieres reforzados y su potencia ronda los 180 CV. |
Encendemos el motor y el sonido no es excesivamente grave, pero si acariciamos el acelerador la cosa cambia. Nos ponemos en marcha y notamos que el motor se muestra perezoso en la zona baja del cuentavueltas. A diferencia del Clio de serie, este comienza a empujar 500 rpm mas tarde, pero a partir de las 4.000 ya no hay quien lo pare, subiendo aún con mucha mas fuerza y produciendo una ligera sensación de vértigo que nos hace pensar que no seremos capaces de frenarlo. |
|
Su comportamiento en curva es muy noble y permite entrar ligeramente pasado, aunque si rebasamos sus límites el tren trasero se desplaza en seco sin tiempo para reacción. En las zonas lentas hay que evitar que caiga de vueltas si no queremos quedarnos a medias, por lo que se echa en falta un cambio con desarrollos mas cortos. |
![]() |
En el apartado de frenos, las pinzas y discos son los de serie, pero aún así la frenada es contundente. Lo que si cambia es el compuesto de las pastillas delanteras, no así en las traseras cuando lo que se pretende es que bloquee lo menos posible. |
|
Prueba: Juan Santiago. |
![]() |








